El cuerpo como refugio y movimiento. La rigidez de la forma disolviéndose en el aire; la sastrería como un acto de renacimiento personal
Vestirse para habitar el propio deseo. La sutileza de una flor que solo abre sus pétalos en la penumbra.
Espacios donde la materia, la intimidad y la forma dialogan. Un viaje entre la estructura que nos protege y la sutileza que nos revela